Viviría circundando
las mieles migratorias de catalejos y estorninos
pero chorrea la
consternación desde venas de guadaña.
Alijos de
prohibiciones como información nutricional.
Tu frío se inaugura
justo donde acaba mi cojín apelmazado de abrazos.
Viviría aquietando las
monedas que me escupen los sueños
pero se antoja desdeñosa la alegría en el desorden
de mi degolladero infausto,
el que disimula
collares de erizos y aros de lúcido espanto.
Blanco, niño, pasión,
jade…
…tul, cristales,
regazo y caoba.
Viviría vertiendo el
rumor que sana mi pecho
cuando reclinabas tu
cabeza erigiendo urbes topacio
las que traspasaban la
barrera de sensorios,
civilizaciones que aturdían
lo definible.
Beso, alegato,
amargura, orilla…
…libros, pleamar,
esperanza y un ala.
Comienza mi frío allí
donde acaba tu infidelidad a la fruta del olvido.
Quisiera existir para
mí pero…
…quisiera y te quiero.


No hay comentarios:
Publicar un comentario