…ella, espuma en
prisiones de lejanía imprecisa.
Encanto insufrible para
mis axilas sensoriales en negación de luz,
inmersa en escenas artesanas
de la desesperación fiscalizada.
Solo,
estoy solo entre mis
ojos y mis gafas tintadas, espejadas.
Solo, con
sobredosis de derivas
y a codazos transitan los nutrientes de este
invierno
dentro de la voz de
mis nervios, remeros agotados.
Clanes de estúpidas
quietudes perfilan la silueta de un afán sin lujos.
Pálida se agolpa la
omnipresencia de nadie,
exangüe el hilo rosa insólito
y penitente de mis astros.
Y quepo en las
inmediaciones de lo inhabitable,
en la necedad de estacionar
la zozobra
al fondo de una media
cresta de girasol parpadeante.
Y más solo,
desciendo para
calzarme los pedruscos de ¿quién me hallará?
Y el desconsuelo me
hace sabio, cuerdo de angustia…
…ella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario