Hoy mis intuiciones son
espasmos acristalados,
son persecuciones de
lugares para irme de invierno y crueldades.
Se arrellana el
arrojar más lejos los pulmones,
se yergue la fuerza
abigarrada
y nos miramos sin
decirnos tinta.
La imagen del
pensamiento tropieza contra sí misma
y cambiaría el temblor
de flanquear la puerta
por mochuelo sagrado de Atenea.
En la estación del
caballero monumental
se reúnen las velas de
pocillos apagados,
dejan su huella en
rieles mostaza y no quiero
¡Frank!
Una linterna canta,
anuncia que morirán las alforjas de diálogos nocturnos.
Hosca la capacidad
para concentrar tragos de hidróxilos.
Persecución de esferas
y litros, lugares de correos.


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