Contigo clausuré las pretensiones, quería
vivir y dejar de sobrevivir.
Poseerte, pertenecerte.
Destrocé mi aliento para dibujar la
música de verdades y certezas
de nuestros lugares y cantidades, y…
…como gametos tambaleantes sobre vientos
de papel
pintamos el cruce de un océano en un
cuadro de laureles dorados.
Pintura latente, sempiterna.
Estruja el pecho este puñado de cenizas
vivas.
Poseerte, pertenecerte.
¿Qué es mi amor si no un epitafio
calcinado que ensombrece las estrellas?
¿Qué es mi anhelo si no un agujero fértil
para desiertos de colores nunca habidos?
Contigo quise concebir el citoplasma que
alberga los órganos de los besos,
contigo quería compartir uniendo los
escondrijos de nuestras esencias e instintos.
Arrancado el aliento,
solo queda el boceto en Fa sostenido y el
silencio aún incompleto.
Triza de Ednio para inventar la
ceremonia…
…la de extraviarse en el intento
de concluir la existencia
con toda mi fuerza y el brebaje
inevitable de tu firmamento.
¿Qué es mi amor si no un glorioso final abarrotado
de siempres?
…no puede ser el final.


No puede ser el final!
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